«Por otra parte, señor, como usted y yo somos mutuamente dos perfectos extraños, no resultaría apropiado permitirle entrar en demasiados detalles míos de repente. Tenga usted paciencia. (...) A medida que vaya usted sabiendo más cosas de mí, este conocimiento superficial que ahora existe entre nosotros irá convirtiéndose en familiaridad, lo cual, a menos que alguno de nosotros falle, terminará en amistad». Laurence Sterne
No hay comentarios:
Publicar un comentario